
El cuento es muy sencillo, usted nace, contempla atribulado el rojo azul del cielo, el pájaro que emigra, el torpe escarabajo que su zapato aplastará valiente.
Usted sufre, reclama por comida y por costumbre, por obligación, llora limpio de culpas, extenuado, hasta que el sueño lo descalifica.
Usted ama, se transfigura y ama por una eternidad tan provisoria que hasta el orgullo se le vuelve tierno y el corazón profético, se convierte en escombros.
Usted aprende y usa lo aprendido, para volverse lentamente sabio, para saber que al fin el mundo es ésto, en su mejor momento una nostalgia, en su peor momento un desamparo, y siempre, siempre un lío, entonces, usted muere.
